Reflexión & Transición

21 de Diciembre, 2005 a las 11:16 am | En Artículos |

Richie Hawtin ha experimentado cambios, percibe el movimiento del mundo con sus pupilas penetrantes y piensa en fast-forward. Concibe su vida en transición, sabe que el rol del DJ en la industria del entretenimiento también está a punto de transformarse y es consciente de que el futuro de la música está en el audio digital, en las nanotecnologías y en romper las nuevas barreras que bloquean el avance del techno hacia las simas de máxima profundidad. Dos años después de “Closer”, Hawtin vuelve a marcar distancia con “DE9: Transitions” (M_nus-NovaMute / Emi, 05). ¿Es un pájaro? ¿Es un avión? ¿Es una sesión? ¿Qué diablos es?

null

1. Carlos Arias Navarro
“Llegará un momento en tu vida en el que te plantees una serie de preguntas: ¿soy feliz siendo quien soy? ¿estoy feliz con la gente a mi alrededor? ¿soy feliz con lo que hago? ¿me satisface el modo en que discurre mi vida? ¿tengo una vida o sólo estoy viviendo? No dejes que esas preguntas te acongojen o te creen problemas, simplemente mira hacia la dirección en la que van tus sueños, encuentra tu fuerza en el sonido y haz tu transición”. (Underground Resistance, “Transition”, 2002). Estas palabras echan el cierre al nuevo disco de Richie Hawtin. Estas palabras lo explican todo.
J. Blánquez para, Go Mag.

2. Adolfo Suárez
La Transición Española comienza cuando desconectan a Franco, se corona como Rey a Juan Carlos y la UCD gana las primeras elecciones. La de Hawtin cuando graba un mix titulado “Decks, Efx & 909″ (M_nus, 99) y lo concluye con un tema de Rhythm & Sound para estupor general de la legión de masillas que le tenían como el dios del hard techno. En los últimos dos años Richie ha cambiado hasta quedar prácticamente irreconocible. Antes se pasaba la cuchilla Gillete cada dos semanas por el cráneo y ahora se recoloca cada dos minutos el flequillo cuando pincha, para que no le tape el ojo derecho, o se lo sopla, pero la auténtica transformación está en su estado de ánimo y en su reconciliación con su trabajo. Dice él desde su estudio berlinés: “ahora estoy mucho más animado y relajado, he encontrado por fin mi lugar en lo que hago, he encontrado el equilibrio en mi trabajo: puedo pinchar la música que me gusta sin tener que hacer excesivas concesiones, encontrando el equilibrio perfecto entre la experimentación y el entretenimiento, entre el baile y los sonidos que hacen progresar a todo esto”.
Cuando publicó el primer volumen de la serie “DE9″, Hawtin apenas asumía riesgos. Es cierto que acababa con una suite mágica de techno-dub, pero la inclusión de su propio “Orange” y el “Let your body learn” de Nitzer Ebb en el mix le encasillaron como el primer DJ de cañita brava con efectos y FinalScratch; durante dos años tuvo que acomodarse en ese papel y no fue hasta la publicación de la segunda parte de la serie, “DE9: Closer to the edit” (M_nus, 01) cuando Hawtin comenzó a luchar por huir del populismo techno y apadrinar el futuro que por entonces se avecinaba en forma de minimal. En plena fase de auge del hard techno, con el advenimiento de figuras mundiales de las cabinas en forma de Adam Beyer, Samuel L. Session, Umek y Marco Carola, Hawtin desertaba de la primera línea de fuego para refugiarse en las trincheras de la experimentación, en el microhouse, en los clicks’n'cuts pensados para la pista, en el minimalismo que ya representaba como productor con el alias de Plastikman. Tenía los discos, la habilidad y la virilidad para hacerlo, pero le faltaba conquistar un público o cambiar al suyo. Ahí empezó su golpe de estado.

3. Leopoldo Calvo Sotelo
El 23 de febrero de 1981 España sufrió un intento de golpe de estado encabezado por el teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero y dirigido por ese enigmático personaje todavía no indentificado que respondía al nick de ‘Elefante Blanco’. Veinte años después, Richie Hawtin renueva su maleta y entre sus nuevos discos favoritos hay muchos firmados por Ricardo Villalobos, Akufen, 2 Dollar Egg, Pantytec, Thomas Brinkmann o Stewart Walker. Mucho antes de que el grueso de la escena techno -este fenómeno es observable en la actualidad- se cambiara de chaqueta y optara por el minimal en perjuicio del hard techno que antes les parecía gustar mucho y ahora ya nada de nada, Hawtin ya apostaba por el espacio y la profundidad en sus sesiones. Con matices, por supuesto -apunta él: “soy un DJ y mi trabajo es entretener a la gente, pero también el de encontrar un punto medio entre el entretenimiento y la nueva música, y hacer avanzar a mi público a partir de la música que pincho; ni puedo estancarme ni debo estancarles”-, pero con un concepto elaborado, una calidad fuera de duda y una prueba de fuego: convencer a todo el mundo de que su idea era la correcta.
Hoy, cuando todo el mundo se llena la boca con palabras como minimal, sonido Colonia y ‘me mola Trentemøller’ -la mayoría no sabe tampoco muy bien de lo que habla-, se demuestra que la venganza de Richie Hawtin se ha consumado con éxito. Al principio le silbaban, le llamaban el nombre del cerdo, en Monegros del año 2004 un poco más y le dan con una botella de plástico en la cabeza. “Tienes que ser persistente. A lo largo de mi carrera he perdido gente y he ido ganando gente, a veces perdía más público del que ganaba, pero lo importante es que artísticamente he crecido. El éxito de tu propuesta artística no se mide en el día a día. Un día me silban, otro día me aplauden. Lo importante es el balance a final de año, o al final de un ciclo, y en ese sentido puedo darme por satisfecho”. Hoy, no sólo arrastra más público (y más exigente) que nunca, sino que puede considerársele catalizador del boom del minimal techno y dinamizador del masivo trasvase de DJs de la trucha a las sutilezas y así poder certificar que estamos en una nueva edad dorada para el género. “Al final hemos conseguido crear un público con la mente abierta y eso es genial, pero la verdadera moraleja es que si no haces lo que realmente quieres hacer, si te dejas doblegar por los gustos de la gente, nunca te vas a hacer fuerte. Hay mucha gente que puede ir a mis sesiones y no les guste lo que haga, pero lo importante es que lo comprenden y que lo respetan. Ese es el triunfo”.

4. Santiago Carrillo
Para muchos, la auténtica amenaza de la Transición no era la derecha, sino los comunistas. Sin embargo, el líder de los rojos, Santiago Carrillo, fue pieza clave en el camino hacia la democracia al abandonar el PCE la doctrina stalinista-leninista y la pretensión republicana y aceptar al Rey y la nueva Constitución. Richie Hawtin, por su parte, también ha sabido ceder y compartir: su transición no ha sido a solas, sino con la ayuda de su sello, M_nus, de la gira mundial en la que compartió platos con Ricardo Villalobos en el verano del 2004 y de una red de colaboradores, amigos y luchadores en la misma guerra que le surten de discos, audio digital e influencia. Hawtin ha sido en los últimos meses padrino de algunos de los productores que más respaldo tienen por parte de la masa y mejores temas y remixes están cuajando. Villalobos ya tenía su “Alcachofa”, pero no empezó a ser ‘alguien’ hasta que Plastikman le llamó a su lado. En M_nus se cuece una nueva generación -reflejada en la reciente recopilación “Minimize to maximize” (M_nus, 05)- de la que destacan Marc Houle, Mathew Jonson, Matthew Dear e incluso el español Alex Under, que también ha notado la peluda mano de dios sobre su hombro.
“M_nus y Plus 8 son una parte más de mí”, explica Hawtin. “Son sellos cuya música parten de la idea de minimalismo, pero también buscan la anticipación en el tiempo. Y la música, y lo que representa, acaba tocando a la gente de alguna manera; es material funky y bailable, pero a la vez es serio. La gente percibe que todo el equipo de M_nus es una familia, ven una conexión entre mí y Magda, Marc Houle y Troy Pierce. Cuando todo el circo de la música electrónica se convierte en pop, la gente aprecia que haya aún música como ésta que se mantiene al margen”.

5. Felipe González
En octubre de 1982 el PSOE gana las elecciones generales por mayoría absoluta, y con la primera entrada de la izquierda en un gobierno desde la II República se da por cerrada la Transición Española. En octubre de 2005, Richie Hawtin por fin publica la tercera parte de su serie “DE9″, la más seria, profunda y espectacular y cierra su periplo hacia el minimal más insobornable. “DE9: Transitions” es un disco mezclado a partir de más de cien temas fragmentados en loops que forman una composición única y original y que a la vez adquiere la forma del mix-CD tradicional, una sopa de sonido que ni el propio Richie sabe definir con exactitud. “Es una cuestión muy difícil para mí explicar qué es ‘Transitions’, porque es lo más cerca que ha estado nunca un mix-CD de equipararse a un álbum de producción. No hay nada en la historia que se le acerque tanto, a algo tan reconstruido, tan arreglado y entrelazado. Es un disco de una sola pieza mía formada por la música de otros, por eso en la portada sale mi cara, pero también el nombre de todos aquellos que me han cedido sus temas”.
“Transitions” viene empaquetado en dos formatos: el principal es en DVD, en su composición original de casi cien minutos y con sonido 5.1. El secundario, por una vez, es el CD, recortado a setenta y cinco minutos. La principal ambición de Hawtin era la claridad y la limpieza, la persecución de una perfección digital absoluta. “El disco está mezclado con el Live de Ableton y post-producido con ProTools, eso es todo lo que he utilizado. Ni siquiera he utilizado discos físicos, sólo unos cinco o seis, porque intenté que de cada tema el sonido surgiera directamente del master digital para obtener el sonido más claro y sutil posible”. El listado de artistas va de los habituales Houle, Villalobos, Matthew Dear o Luciano a material underground de Sleeparchive, Akiko o los increibles Galoppierende Zuversicht y material antiguo y mental de Speedy J, The Kooky Scientist o Carl Craig. “Aquí hay más sutilezas: ‘Closer to the edit’ era más para los pies, ‘Transitions’ es para la cabeza”. Justo cuando más se identifica a Hawtin con una imagen hedonista -el flequillo, las camisetas, las fiestas en Ibiza, la piel morena-, más se atreve a ponerse muy serio. Él no lo ve raro: “cada vez hay más gente que aprecia de verdad la buena música electrónica, ese techno que no es techno, que está en medio de todo, que es funk y es minimal y no es duro. El público ha cambiado y eso nos permite avanzar más rápido”. Así ha consumado su triunfo personal, el que le mantiene como, quizá, la mayor atracción electrónica del mundo. Ahora sólo habrá que esperar que su segunda transición, líbrenos dios, no sea como la de Aznar.

Este texto ha sido compuesto bajo la influencia de Pepe Oneto.

 

No Comments yet »

Redifusión RSS de los comentarios de la entrada. TrackBack URI

 

Dejar un comentario

XHTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

 

Hecho con WordPress. Feeds de entradas y comentarios.
...